Consejos
No hay una forma correcta de disfrutar, pero sí hay cosas que conviene saber antes de comprar. Aquí te las contamos claro: por dónde empezar, qué lubricante va con cada material, cómo cuidarlos y qué no hacer nunca.
Estoy empezando
Busca algo sencillo, suave y fácil de manejar. No hace falta gastar mucho ni empezar por lo más grande.
- Empieza por algo pequeño y de silicona suave: es lo más cómodo y fácil de limpiar.
- Compra el lubricante junto con el juguete. Cambia la experiencia por completo.
- Sin apuro: prueba a solas primero, para saber qué te gusta antes de compartirlo.
Queremos probar algo juntos
Lo primero es hablarlo. Elijan juntos, empiecen por algo que sume a lo que ya disfrutan y paren cuando alguno quiera.
- Elíjanlo entre los dos: la sorpresa funciona mejor cuando ya hubo un sí.
- Anillos, juguetes con control a distancia y juegos son los que mejor entran al principio.
- Acuerden antes hasta dónde, y que cualquiera pueda parar sin dar explicaciones.
Con experiencia
Para quienes ya saben lo que les gusta y quieren más intensidad o juego de roles.
- Sube de a poco: más grande o más intenso no es mejor si duele.
- En amarres y juegos de rol, acuerden una palabra para parar y nunca dejen a nadie solo atado.
- Si vas a lo anal, usa siempre iniciadores y mucho lubricante.
El lubricante correcto
- A base de agua: sirve para todo y con todos los materiales.
- De silicona: dura más y no se seca, pero NO se usa con juguetes de silicona (los daña). Sí con vidrio o metal.
- Si notas roce o sequedad, no es que estés haciendo algo mal: es que falta lubricante.
Materiales
- Silicona: suave, sin olor y fácil de limpiar. Es la opción más segura para el cuerpo.
- Metal: firmes, se pueden entibiar o enfriar y se limpian de maravilla.
- TPE y similares: más blandos y económicos; son porosos, así que hay que lavarlos bien.
Higiene y cuidado
- Lávalos con agua tibia y poco jabón antes y después de cada uso, y sécalos muy bien.
- Los que llevan motor o batería no se sumergen: pásales un paño húmedo, salvo que digan que son sumergibles.
- Guárdalos limpios y secos, cada uno en su bolsa, y no pegados unos a otros.
Seguridad
- Nada de objetos que no sean juguetes: se rompen, se astillan o se quedan donde no deben.
- Si duele, para. El dolor no es parte del plan; casi siempre es falta de lubricante/desensibilizador o mucha prisa.
- Revisa que no tengan filos ni costuras ásperas antes de usarlos.
Discreción y batería
- Los recargables por USB duran más y evitan andar comprando pilas.
- Si vives acompañado, mira que el producto sea de los silenciosos: los pequeños suelen serlo más.
- Cárgalo antes de guardarlo: las baterías que se quedan vacías mucho tiempo se estropean.
- Todos nuestros envíos van en empaque neutro, sin marcas ni referencias.
